CON POCA TRANSPARENCIA, AVANZA PROYECTO COROCCOHUAYCO

Poca transparencia. Esta semana, los días 17 y 18 de octubre, la Compañía Minera Antapaccay ha realizado los talleres informativos necesarios para la aprobación de la llamada “Integración Coroccohuayco”. Los talleres se han llevado a cabo en las comunidades de Huano Huano y Paccopata, en la provincia de Espinar (Cusco). Sin embargo, el proceso está marcado por su poca transparencia y la información sobre los estudios ambientales ni siquiera está disponible en la web del Ministerio de Energía y Minas.

Una sencilla búsqueda en el sistema de información en línea del MINEM –que está vinculado al del SENACE- permite encontrar que ya han sido aprobados los términos de referencia del documento “Modificación del EIA – Proyecto Antapaccay Expansión Tintaya – Integración Coroccohuayco”. Sin embargo, al hacer click en la opción “Consultar estudio” encontramos que no está disponible el documento, por lo cual no es posible conocer el contenido del mismo, ni sus componentes, ni siquiera su fecha de aprobación. En julio el OCM realizó una búsqueda similar y dicha aprobación aún no figuraba, por lo que este debe ser un hecho reciente.

 

La empresa y el Estado ya están dando los primeros pasos para concretar la explotación de Coroccohuayco, pero no hay ninguna información de ello en la web ni en los medios oficiales, destacando la poca transparencia de este proceso. No se está cumpliendo con el sistema de transparencia e información en línea que prometió el Servicio Nacional de Certificación Ambiental (SENACE).

Lo único que encontramos es una carta en la que el SENACE informa a la empresa que, a solicitud de la misma, no considerará como “exigible” el acompañamiento en la etapa de elaboración de la Línea de Base. Es decir, la autoridad responsable autoriza a la empresa a realizar ella sola esta etapa del estudio.
Esta denominada “integración” viene generando dudas en la población local debido a la escasa información existente. La empresa ya opera en la zona los tajos Tintaya y Antapaccay, y aspira ampliar sus operaciones con este nuevo tajo Coroccohuayco, pero sin elaborar un Estudio de Impacto Ambiental independiente, pues señala que sólo se “integrará” y utilizará la infraestructura que ya existe en Antapaccay.

Fuentes de la zona han informado que “hay una reacción de las propias comunidades que en rechazo no están asistiendo (a los talleres realizados por la empresa) y sólo están logrando reunir a sus allegados. (Es el) caso de la comunidad Huano Huano: de 500 comuneros hábiles sólo asistieron 50, por tanto no hay quórum de ninguna manera”. El ex alcalde de Espinar, Óscar Mollohuanca, ha señalado que “debe abrirse un proceso serio de aceptación o rechazo al proyecto según la evaluación libre e informada que debe practicar todos los estamentos de la sociedad espinarense”.

Una de las dudas es qué va a pasar con las poblaciones nuevas que se van a ver afectadas por este proyecto, y si va a ser necesaria una reubicación de la población. Todo ello, considerando que esta es una zona indígena, lo que ya ha sido reconocido por el propio Estado en la base de datos de pueblos indígenas del Ministerio de Cultura. ¿Va a haber consulta previa?

Estas dudas y preocupaciones no se están tomando en cuenta a pesar de que ya ha habido conflictos en la zona y que, según información oficial y reconocida por el Estado, existe una muy grave contaminación por metales pesados en Espinar, la misma que está asociada a las zonas de presencia de la actividad minera. Meses atrás, comunidades de la zona ya se han pronunciado exigiendo que la empresa “se abstenga de ejecutar cualquier actividad de exploración y estudios específicos en el proyecto Coroccohuayco en tanto no exista compromiso formal respecto de las medidas de contingencia, resarcimiento e indemnización por los daños ambientales y sociales”.

19 de octubre de 2017

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