Congreso aprueba iniciativa para proteger glaciares de la cordillera de Huanzo en Cusco

La Comisión de Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos, Ambiente y Ecología del Congreso de la República del Perú aprobó un dictamen que propone la protección y conservación del glaciar del Inti Curasma, ubicados en la cordillera de Huanzo, en la provincia de Chumbivilcas, región Cusco. La iniciativa busca frenar el avance de actividades extractivas en una de las zonas altoandinas más vulnerables frente al cambio climático y la crisis hídrica.

El texto sustitutorio reúne los proyectos de ley 11788/2024-CR y 11888/2024-CR, impulsados por los congresistas Ruth Luque y Roberto Sánchez Palomino. La propuesta establece medidas de protección ambiental sobre los glaciares del sector Curasma y plantea la creación de una Reserva Hídrica y Paisajística del Apu Curasma, considerada estratégica para la seguridad hídrica y la conservación de ecosistemas altoandinos.

Entre los principales puntos del dictamen destaca la suspensión de nuevos petitorios mineros, concesiones y actividades de exploración y explotación minera dentro del ámbito glaciar de la cordillera Huanzo. Además, se encarga al Ministerio del Ambiente, al Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado y a los gobiernos regionales y locales implementar mecanismos de gestión sostenible, monitoreo ambiental y vigilancia comunitaria.

La comisión señala que la propuesta responde a la necesidad de proteger ecosistemas frágiles que cumplen una función clave en el abastecimiento de agua para comunidades campesinas y pueblos originarios de Chumbivilcas. El documento también reconoce el valor cultural, espiritual y paisajístico de los glaciares, considerados parte del patrimonio natural y territorial de la región andina.

Asimismo, el predictamen incorpora el enfoque de derechos colectivos y hace referencia al Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), resaltando la participación de las comunidades campesinas en los procesos de vigilancia y conservación ambiental. El texto también plantea fortalecer la gobernanza territorial y el cumplimiento de compromisos internacionales del Estado peruano frente al cambio climático.

La iniciativa fue presentada durante la sesión de la comisión realizada el 9 de junio de 2026 y ahora deberá continuar su trámite legislativo en el pleno del Congreso. Para diversos sectores ambientales y organizaciones sociales, la medida representa un precedente importante en la defensa de los glaciares andinos frente a la expansión de actividades extractivas en cabeceras de cuenca.

Antecedentes de la desaparición del glaciares de la cordillera de Huanzo


La cordillera de Huanzo, ubicada entre las regiones de Cusco, Apurímac y Arequipa, ha pasado de ser un ecosistema poco visible en el debate nacional a convertirse en uno de los nuevos focos de disputa ambiental y política en el país. En los últimos años, diversas investigaciones científicas, denuncias comunitarias y proyectos legislativos han puesto en evidencia la acelerada desaparición de sus glaciares y las amenazas vinculadas al avance de actividades extractivas.

Uno de los antecedentes más importantes es el Informe Técnico N.º 24 del Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (INAIGEM), publicado en 2016. El estudio reveló que la cordillera Huanzo perdió cerca del 90 % de su superficie glaciar entre 1970 y 2015: pasó de 36,9 km² de hielo a apenas 3,8 km² en 45 años. 

Los especialistas atribuyen esta reducción principalmente al cambio climático y al incremento de temperaturas en los Andes tropicales. Sin embargo, en años recientes el debate se ha intensificado debido a proyectos mineros ubicados en zonas cercanas a glaciares relictos y cabeceras de cuenca.

En 2025, organizaciones sociales, comunidades campesinas y frentes de defensa de la provincia de Chumbivilcas denunciaron públicamente que el proyecto minero Crespo S.A.C. podría afectar los glaciares del sector Curasma, en la cordillera Huanzo. Según los pronunciamientos, las operaciones pondrían en riesgo fuentes de agua que abastecen al río Santo Tomás y a decenas de comunidades rurales. 

La controversia aumentó luego de que representantes de la empresa señalaran que “no existen glaciares” en la zona intervenida. Sin embargo, un informe técnico posterior del INAIGEM confirmó la presencia de hielo fósil, glaciares de roca y relictos glaciares en al menos cinco puntos del sector Curasma, considerados reservas estratégicas de agua dulce para los ecosistemas altoandinos. 

A partir de ello, surgieron movilizaciones y pronunciamientos de comunidades campesinas, rondas y organizaciones ambientales que exigieron la paralización de actividades mineras en zonas de alta fragilidad ecológica. Las demandas se centraron en la defensa del agua, la protección de cabeceras de cuenca y el respeto a los derechos territoriales de las poblaciones indígenas y campesinas. 

En junio de 2026, la Comisión de Pueblos Andinos del Congreso de la República del Perú aprobó un predictamen para proteger los glaciares del sector Curasma y suspender nuevos petitorios y concesiones mineras en la zona. La iniciativa plantea además la creación de una Reserva Hídrica y Paisajística del Apu Curasma, en respuesta a las alertas ambientales y sociales registradas en Chumbivilcas. 

Actualmente, el caso Huanzo se ha convertido en un símbolo de los debates sobre transición ecológica, crisis climática y modelo extractivo en el Perú. Mientras las comunidades exigen protección integral de los ecosistemas glaciales, diversos sectores advierten que la desaparición de estos cuerpos de hielo no solo implica pérdida paisajística, sino también una amenaza directa para la seguridad hídrica y la vida en los Andes del sur peruano.

10/06/2026

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