
Un desastre ambiental de gran magnitud se registró el sábado 22 de agosto en el sector de Pampa Blanca, Puno, tras el colapso de una poza de relaves de la Unidad Minera AFC-20, perteneciente a la Central de Cooperativas Mineras San Antonio de Poto (CECOMSAP). Según información difundida por Exitosa Puno y Radio Cooperativa, el incidente provocó el desborde de miles de metros cúbicos de lodos y relaves que arrasaron con las bermas de contención e inundaron plataformas operativas, generando preocupación por el posible impacto en bofedales, fuentes de agua y la salud de las comunidades cercanas.
Ante esta situación, comuneros de la zona denunciaron una presunta falta de respuesta de las autoridades y solicitaron la intervención inmediata de la Dirección Regional de Energía y Minas (DREM) del Gobierno Regional de Puno. Los pobladores demandaron que se verifique el cumplimiento de los Instrumentos de Gestión Ambiental (IGA) y los protocolos de seguridad de la operación minera, así como la adopción de medidas frente a las posibles infracciones ambientales. También pidieron activar el Comité de Operaciones de Emergencia Regional (COER), coordinar con INDECI y realizar acciones de fiscalización junto con la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA) para determinar las responsabilidades correspondientes.
Los afectados advirtieron que los relaves podrían infiltrarse en las aguas subterráneas y desplazarse por los cauces de la cuenca del río Ramis, cuyas cabeceras se encuentran en la zona de Ananea y Rinconada, agravando una problemática ambiental que afecta a esta cuenca desde hace varios años. La contaminación generada por actividades mineras ha sido denunciada durante largo tiempo en distintos sectores de la cuenca, pues pone en riesgo las fuentes de agua, los ecosistemas y las actividades de las poblaciones asentadas río abajo. En ese sentido, solicitaron la intervención de la Autoridad Nacional del Agua (ANA), a través del ALA Huancané, para evaluar y cuantificar una eventual afectación del recurso hídrico, así como de Osinergmin para verificar la estabilidad física de las estructuras de contención.
La preocupación se incrementa debido a que el río Ramis desemboca en el lago Titicaca, por lo que un eventual desplazamiento de los relaves podría ampliar el impacto sobre el recurso hídrico y los ecosistemas vinculados a la cuenca.