Política de salud ambiental – Informe extraído del 23° Reporte del OCM

Cabe destacar que el pasado 25 de octubre, el Ministerio de Salud aprobó los “Lineamientos de política sectorial para la atención integral a las personas expuestas a metales pesados, metaloides y otras sustancias químicas”, mediante Resolución Ministerial No. 979-2018/MINSA. La aprobación de estos lineamientos fue una de las demandas que la Plataforma Nacional de Afectados por Metales Tóxicos, con representantes de diversas regiones afectadas por este tipo de contaminación, ha venido planteando desde hace dos años. Además, el ofrecimiento por parte del MINSA de aprobar estos lineamientos fue producto directo de la lucha de los padres y madres de familia del distrito de Simón Bolívar, en Pasco, quienes a través de una protesta en el ministerio lograron que el Ministerio se comprometa a emitir esta normativa.

En su sección de antecedentes, el documento reconoce que las actividades mineras e hidrocarburíferas, si bien son importantes para la economía del país, “están relacionadas con la probabilidad de generar contaminación ambiental y consecuencias para la salud de las personas”. En su diagnóstico, los lineamientos identifican casi 5 mil casos de personas expuestas a este tipo de contaminación, con una tasa particularmente alta de niños y niñas menores de 12 años de edad. Los casos identificados se ubican en diversas localidades en las 25 regiones del país.

Entre las principales fuentes de contaminación, se identifican pasivos mineros, unidades mineras activas, unidades de producción de hidrocarburos, así como zonas de actividad extractiva informal e ilegal. El documento establece cinco grandes lineamientos de política, entre ellos el fortalecimiento del sistema de vigilancia de salud ambiental, para prevenir la exposición de personas a este tipo de contaminación; fortalecer la acción intersectorial, reconociendo que se requiere un enfoque de gestión territorial y una acción conjunta de diversas instancias del Estado; fortalecer la gestión de riesgo y control de daño; y fortalecer la capacidad de atención integral del sistema de salud para estos casos.

Cabe agregar que durante su proceso de prepublicación, la norma recibió observaciones y aportes por parte de la Plataforma de Afectados y de la Mesa Técnica de Salud Ambiental y Humana, conformada por diversas ONG que acompañan este proceso. Las observaciones fueron producto de talleres locales participativos en las zonas afectadas, tales como Espinar, Andoas y Hualgayoc.