
Foto: Captura de pantalla del video registrado durante los hechos
Los defensores ambientales del cerro Mogol, en la provincia de San Marcos (Cajamarca), denunciaron haber sido víctimas de amenazas con arma de fuego por parte de presuntos mineros informales o ilegales durante un incidente ocurrido el pasado 3 de julio en el caserío Nuevo Edén, distrito de Pedro Gálvez. La información fue difundida por la organización Grufides, que alertó sobre el incremento de la violencia vinculada a actividades extractivas en la zona.
De acuerdo con la denuncia, el conflicto se produjo cuando un grupo de personas intentó ingresar con maquinaria minera por un camino peatonal ubicado en predios de propiedad de la familia Jara Fernández. Según los afectados, el acceso fue habilitado exclusivamente para facilitar el tránsito de estudiantes, docentes y padres de familia hacia la Institución Educativa Primaria «Gladys Tejeda», luego de que el terreno fuera donado por el padre de la familia.
Según los pobladores, el enfrentamiento comenzó cuando los propietarios impidieron el paso de una maquinaria minera dumper por el camino. Un video registrado durante los hechos mostraría que uno de los involucrados realizó disparos con un arma de fuego y lanzó amenazas contra los posesionarios del terreno.
Asimismo, la organización señaló que, durante el incidente, otra persona habría intentado arrebatar el teléfono celular de un menor de edad que registraba lo sucedido. En el forcejeo, la madre del adolescente habría sido agredida y amenazada también con un arma de fuego.
Tras los hechos, la familia presentó una denuncia ante la Policía Nacional del Perú y anunció que solicitará garantías personales ante la Subprefectura Provincial de San Marcos para proteger su vida, integridad y tranquilidad. También pedirá que se restrinja el ingreso de personas armadas y maquinaria a sus predios, así como resguardo policial preventivo mientras se desarrollan las investigaciones.
Según Grufides, los denunciantes solicitaron además la intervención de la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental y de la Policía Ecológica, debido a la presunta circulación de maquinaria y equipos destinados a actividades de minería informal o ilegal en la zona.
La organización indicó que este caso forma parte de un conflicto ecoterritorial relacionado con el avance de actividades extractivas en el cerro Mogol, área considerada estratégica por ser el lugar donde nacen fuentes de agua utilizadas por las familias para la agricultura y la ganadería. Además, advirtió que el camino en disputa constituye una vía de acceso indispensable para estudiantes, docentes y pobladores.
Grufides expresó su preocupación por el presunto uso de armas de fuego por parte de quienes desarrollarían actividades mineras informales o ilegales y exhortó a las autoridades a actuar con rapidez para evitar nuevos hechos de violencia. Asimismo, recordó que la zona cuenta con diversas concesiones mineras y que anteriormente se registraron conflictos relacionados con proyectos extractivos, por lo que consideró necesario reforzar la protección de los defensores ambientales y garantizar el respeto a los derechos de las comunidades.