
La comunera María Illpa Supho, de la comunidad de Alto Huarca, denunció que la empresa minera Glencore Antapaccay viene ejecutando trabajos para la apertura de una carretera sobre un terreno de propiedad de su familia, situación que, según afirmó, ha ocasionado daños a su predio y la interrupción del suministro de agua que abastecía tanto a su hogar como a sus animales. La denuncia fue difundida a través de la página de Facebook Visión Noticias.
De acuerdo con el testimonio de la comunera, durante las labores de remoción de tierras se habría destruido la tubería que conducía agua hacia su parcela, identificada como la Parcela 187, dejándola junto a su familia sin acceso al recurso hídrico desde hace dos días.
«Nos cortaron el agua. Saben muy bien que hay agua, cortaron la manguera para los animales y para nosotros. Nosotros consumimos esa agua y ya son dos días sin agua; lo taparon con tierra», manifestó María Illpa Supho.
La denunciante sostuvo además que personal de la empresa ingresó a su propiedad sin contar con la autorización de la familia. Indicó que el ingreso se realizó con maquinaria pesada, personal de seguridad privada y un contingente de efectivos de la Policía Nacional del Perú para continuar con los trabajos de construcción de la vía.
Un familiar de la comunera señaló que las labores serían ejecutadas por una empresa contratista, que —según indicó— prestaría servicios para Glencore Antapaccay. Asimismo, afirmó que el día anterior se encontraban operando tres maquinarias pesadas en el lugar de la intervención.
«Estoy en mi propiedad. El terreno es de mi padre. No hemos autorizado el ingreso; la empresa entra de día y de noche», declaró María Illpa.
La familia afirmó que el terreno intervenido constituye propiedad privada y que la empresa estaría realizando movimientos de tierra sin haber obtenido su consentimiento. Asimismo, expresó su preocupación por permanecer sin acceso al agua para consumo humano y para el ganado, situación que consideran vulnera sus derechos.
En registros audiovisuales difundidos sobre los hechos se observa maquinaria pesada realizando trabajos de remoción de tierras, acumulación de desmonte y la presencia de un contingente policial en la zona donde se desarrolla la intervención.
Frente a esta situación, María Illpa. solicitó la intervención de las autoridades competentes para verificar los hechos denunciados, restablecer el acceso al agua, garantizar la protección de sus derechos y determinar las responsabilidades que correspondan por la presunta afectación a su propiedad.
Hasta el cierre de esta nota, la empresa Glencore Antapaccay no había emitido un pronunciamiento público sobre las denuncias formuladas por la comunera y su familia.